Sustituimos los dientes que faltan para que recuperes la función y la estética de tu boca. Te explicamos las opciones y elegimos contigo la que mejor se adapta a ti.
Las prótesis dentales son un sustituto artificial de los dientes naturales. Devuelven la capacidad de masticar, ayudan a hablar con claridad y evitan que los dientes que quedan se muevan hacia los huecos.
La elección depende de los dientes que conservas, del estado del hueso y de tus preferencias. Te lo explicamos con calma en la consulta.
Coronas y puentes unidos a los dientes o a implantes mediante cementos o adhesivos. No se quitan y se cuidan como los dientes naturales.
Prótesis parciales o completas «de quitar y poner». Se retiran para limpiarlas y para dormir.
Prótesis fijas o sobredentaduras sujetas a implantes, más estables y cómodas que una removible convencional.
Cuidamos el ajuste y la estética para que la prótesis sea cómoda y natural.
Revisamos tu boca y te explicamos qué tipo de prótesis es posible en tu caso.
Tomamos las medidas, con escáner intraoral cuando el caso lo permite, y el color para fabricar la prótesis a tu medida.
Comprobamos el ajuste, la mordida y la estética antes de terminarla.
Colocamos la prótesis, la ajustamos y te enseñamos a cuidarla.
¿Tienes otra duda? Llámanos al 952 61 55 19 y te la resolvemos.
Depende de cada caso. La fija se siente más natural, pero necesita dientes o implantes que la sujeten. La removible es una buena solución cuando faltan muchos dientes. En la consulta te explicamos las ventajas de cada una para ti.
Los primeros días es normal notarla extraña al hablar o al comer. La mayoría de personas se adapta en pocas semanas, y hacemos los ajustes necesarios para que sea cómoda.
La removible se retira y se limpia a diario con un cepillo específico. La fija se cuida con el cepillado habitual y limpiando bien bajo los puentes.
Conviene revisarla periódicamente, porque la boca cambia con el tiempo y la prótesis puede necesitar ajustes.